Hasta hace poco, no había pensado mucho en la demencia. Sin embargo, como visitante regular a una residencia, soy ahora más consciente de ella. Varios amigos también me han hablado de padres que sufren demencia y las dificultades que esta causa.
La demencia es un conjunto de síntomas causados por diferentes enfermedades que dañan el cerebro. Los síntomas empeoran con el tiempo e incluyen:
• pérdida de memoria
• confusión
• problemas con el lenguaje y la comprensión
• cambios en el comportamiento
La demencia no es una parte natural del envejecimiento. Se produce cuando una enfermedad (por ejemplo, el Alzheimer) daña las células nerviosas del cerebro.
Actualmente no existe cura para la demencia, aunque existen tratamientos que pueden ralentizar su progresión.
También existen opciones de estilo de vida que pueden reducir el riesgo de desarrollar demencia. Estas incluyen:
• ejercicio físico (aeróbico y fuerza)
• beber menos alcohol
• no fumar
• mantenerse mentalmente sano y socialmente activo
• cuidar la vista y la audición
• evitar lesiones en la cabeza.
Varias organizaciones (por ejemplo, Alzheimer's Scotland) dan un valioso apoyo a los pacientes y sus familias. Alzheimer’s Scotland está llevando a cabo una campaña de recaudación de fondos llamada "90.000 pasos en una semana de enero". Si desea participar o donar, puede hacerlo usando el siguiente enlace.
Comentario de Jeff
Gracias Angus, tu artículo ofrece una explicación clara de la demencia y de su impacto, y coincide con la evidencia actual al señalar que no existe una cura. Sin embargo, en los últimos años han surgido medicamentos capaces de ralentizar la progresión del Alzheimer cuando se diagnostica en fases muy tempranas, lo que subraya la importancia de la detección temprana. También conviene recordar que actividades cognitivamente exigentes, como aprender un idioma, pueden contribuir a desarrollar una mayor reserva cognitiva, lo que ayuda a retrasar la aparición de los síntomas. La mente es como un músculo: se fortalece con el uso.
