El calor de la semana pasada marcó un récord de 37,3 °C, la temperatura más alta registrada jamás en el Reino Unido durante el mes de junio.
Los científicos afirman que, si no se toman medidas para controlar el cambio climático, debemos esperar temperaturas elevadas más frecuentemente. Esto tendrá un impacto negativo considerable tanto en la salud de las personas como en la economía.
Sé que los alumnos de esta clase de español han viajado mucho y han vivido en lugares interesantes. Me gustaría escuchar vuestras experiencias de condiciones climáticas extremas.
La temperatura más alta que experimenté fue en Hesse (Alemania) en 2015, cuando se alcanzaron los 39 °C (en aquel momento, era la temperatura más alta registrada en esa zona). Era como estar junto a un horno.
Por el contrario, la temperatura más baja que experimenté fue en Grantown-on-Spey en 1978. Durante más de una semana, la temperatura descendió unos 2 °C al día y se formaron enormes cristales de hielo en las ramas de los árboles, que ya no tenían hojas. Hacía un frío intenso, pero el paisaje era precioso. La temperatura llegó a alcanzar los -24 °C, una cifra ligeramente por debajo de la registrada ese mismo día en el Polo Sur.
¡Estoy mucho más contento con la temperatura de 17 °C que tenemos hoy en Bridge of Allan!