Cuando vi la foto encantadora de Noé con su Xolo, recordé mi primer encuentro con un perro calvo. El aspecto del animal me sorprendió porque antes de verlo no sabía que estas mascotas existieran, y a decir la verdad, el perrito me pareció muy feo. Supuse que estaba enfermo, y no sabía qué decir a su dueña. Después de algunos momentos fue evidente que la dueña estaba muy orgullosa de su compañero canino. Por eso no habría sido apropiado decir "¡Qué lástima!" o "¡Lo siento!". No recuerdo la raza precisa del animal, pero después de investigar por internet, pienso ahora que era un terrier americano calvo en miniatura. Como podéis ver en la foto anexada, la piel de esta raza tiene colores extraños, y en mi opinión el animal parecía enfermo.
Esta semana he leído un poco por internet sobre los perros calvos. Hay varios tipos, incluidos el Xolo, el terrier americano, el crestado chino y el perro peruano viringo. Según un artículo, son "elegantes, llamativos y con una personalidad arrolladora", pero el autor enfatiza que tienen necesidades muy concretas, con hidratación regular, protección solar, ropa en invierno y baños periódicos con productos específicos para pieles sensibles.
¿Has visto un perro calvo de cerca? ¿Has tocado la piel de un perro sin pelo? ¿Te gustan los perros calvos, o prefieres los perros con pelo?
Fuente: American
Hairless Terrier