Durante este verano hemos sido testigos de grandes incendios forestales en Francia, en España y en otras partes del mundo. Más cerca de casa, en Escocia, el incendio en las Cairngorms generó gran ansiedad, en particular en el pueblo de Nethy Bridge, cuyos habitantes se vieron obligados a abandonar sus hogares y refugiarse en un hotel en Aviemore.
Diversos factores, tanto
de origen humano como natural, pueden explicar tales incendios, y se clasifican
así:
- Causas humanas: Por ejemplo, imprudencias: encender
fuego en una zona no autorizada; negligencias: en labores agrícolas o de
limpieza forestal; intencionalidad: el vandalismo o conflictos personales.
- Causas naturales: rayos, sequías y otros fenómenos
extremos. Por ejemplo, los rayos en tormentas secas, las olas de calor
prolongadas, la escasez de precipitaciones y el estrés hídrico de la
vegetación.
Sin embargo, lo que parece
intensificar la frecuencia, la duración y la gravedad de los incendios
forestales es el cambio climático. En gran parte de Europa, las temperaturas
más elevadas, las olas de calor prolongadas y la falta de lluvia han dejado la vegetación
y el terreno muy resecos y propensos a incendiarse. En el Reino Unido,
Inglaterra y Gales apenas han registrado precipitaciones este verano, los ríos se
están secando y existen restricciones para el uso de mangueras. Aunque las
temperaturas en Escocia han sido más altas de lo habitual, al estar tan al
norte, el calor ha sido soportable, y hemos tenido la suerte de recibir más
lluvia que en otras zonas. Tal vez las Cairngorms pueden comenzar a respirar de
nuevo.
(En la fuente 'Forescat'
citada a continuación, hay una sección que ofrece algunas sugerencias sobre la
prevención eficaz de los incendios forestales.) ¿Qué opináis de estas ideas?
Fuentes:
Forescat - Causas de los incendios
forestales y cómo prevenirlos de forma eficaz